Este sábado
pasado, era un día importante, muy importante. Eran las seis y media de la
mañana y estábamos desayunando… ¡¡¡ UN SABADO!!! Fuimos pocos más tarde a la
brújula donde esperaban más personas a tres autobuses que nos recogían y nos
llevaban hacia Tafalla (Navarra).
Ya os habréis
dado cuenta de por qué íbamos a Tafalla, como no íbamos a acompañar y animar a
nuestro paisano Oscar Negrete para que batiera el record de la hora para
policías y bomberos profesionales.
Después de
tres horas de viaje loco con trompetas, siestas, canciones y demás, tres
autobuses cargados de gente desembarcan en Tafalla donde se oye casi un km de
distancia el ensordecedor ruido provocado por los gritos y trompetas de los
colindreses (aunque también había gente del país vasco y otros pueblos, hasta un
japonés).
Los corredores
del Club Ciclista Colindres Teleburger (entre los que estábamos mis hermanas y
yo) y del Club Ciclista Tafallés. Hicimos unas gymkanas, vimos como era la suya
y ellos vieron como era la nuestra. Luego nosotros les dimos quesada cántabra y
ellos caramelos de Tafalla.
Y entonces salió
él. Oscar iba ya preparado y salió a saludar a la gente pero… ¿Porqué ha
empezado a mirar nervioso la bici y ha entrado corriendo al túnel? Pues había gente que había llevado carracas y
al oírlas pensó que había roto la rueda.
Un rato
después empezó el reto. Todos haciéndole la ola, aplaudiendo, gritando…
En los últimos
cinco minutos todos muy nerviosos ¿Lo conseguiría? Y paso de 170 vueltas (el
anterior record) todos lo celebramos. Luego nos hicimos fotos todos con el
hombre del día.
300 bicicletas, 400 maillots, 10 vehículos clásicos de los equipos, óleos y fotografías de grandes figuras del ciclismo esperan la apertura, a finales de junio, del Museo de la Bicicleta de Santiago Revuelta
"Para Santiago Revuelta, por dedicar su vida al ciclismo". El ciclista cántabro Juanjo Cobo no lo pudo expresar mejor en la dedicatoria que plasmó en uno de los 400 maillots que custodian las paredes del futuro Museo de la Bicicleta, una vida de pasión al ciclismo que abrirá sus puertas "si todo marcha bien" para finales de junio. La exposición recoge la historia pura y dura del ciclismo gracias al cántabro Santiago Revuelta, gerente del equipo Teka durante 17 años, desde su creación hasta su término. "Aquí dentro hay muchas joyas, no sabría con cuál quedarme". Se refiere a las 300 bicicletas -la más antigua de 1936-, 400 maillots de ciclistas profesionales, vehículos clásicos como el R12 y el Peugeot 505 que presiden el centro de la muestra, 600 bidones, 500 fotografías o la moto Burdeos-París "de los 80".
La muestra se encuentra en Barrio de La Gloria, 123, en San Román de la LLanilla y se compone de tres zonas: una primera de 600 metros que alberga las bicicletas, vehículos clásicos y equipación deportiva, una segunda planta, también de 600 metros y aún sin terminar, con documentos y otros objetos de gran valor y una tercera zona expositiva con la colección de coches, cinco del equipo Teka y uno del Kas.
Donaciones y pujas
Durante los últimos cuatro años Santiago Revuelta ha ido adquiriendo, gracias a donaciones de ciclistas y aficionados, algunas de las numerosas bicicletas, maillots, bidones y gorras que acoge la exposición. El resto, pujando. Como una preciosa colnago de titanio con dos tubos "que en su día costaría un millón de las antiguas pesetas y a mí me costó en una subasta alemana unos 2.800 euros".
Bicis que recuperan su estado original nada más entrar en el taller de Revuelta. Un pequeño espacio donde devuelve la historia al cuadro, al sillín o a los pedales. "Algunas llegan con piezas nuevas que el anterior propietario cambió y yo lo que hago es recuperar la pieza original y sustituirla para que sean como al principio". Así de romántico y apasionado es Santiago. Y así de exigente y detallada es la exposición que abrirá de manera gratuita a todos los ciudadanos que se quieran acercar a conocer la historia de uno de los deportes más duros y sacrificados.
El óleo de Edy Merckx
En las paredes centrales del museo Marco Pantani está sentado mientras Miguel Indurain encabeza un grupo con Rominger, entre otros. Al lado, Lance Armstrong y Jan Ullrich se dejan la piel en la carretera y Eddy Merckx hace las delicias de los espectadores. Los mejores corredores de la historia están retratados por pintores de toda España y de Cantabria, como Fernando García Valdeón o Eduardo Gruber.
Unas pinturas -más de 50- llenas de luz y color que acompañan a las relucientes Colnago, Razesa, Bianchi, Bottecchia, BH, Pinarello o Viner repartidas por toda la exposición.
Ayer por fin
llegó el día, la primera carrera del año. Como casi todos los años (digo casi
todos porque ha habido un año que no he ido) vamos a Muskiz para la primera
carrera, para ir entrando en temporada (porque esta no cuenta para ningún
campeonato). Estaba muy animado, hice el circuito varias veces a toda leche.
Casi me le aprendí.
Cuando por fin
llamaron a los infantiles de primero, Oier (Oier Mazon, un amigo y compañero de
equipo) y yo nos colocamos en primera fila con Aingeru (Aingeru Prado, otro
amigo y compañero de equipo) detrás nuestro.
Dieron la
salida, pero no la salida de carrera sino la de la vuelta de reconocimiento.
Oier y yo nos colocamos los primeros, cerrando huecos para llegar a la salida
los primeros y coger buen sitio. Aproveché para calentar un poco, cosa que me
vino de perlas.
Llegamos a la
salida los primeros, pero tuvimos que esperar porque otro corredor había tenido
un accidente.
Cuando dieron
la salida, salimos Oier y yo a toda leche los primeros. Él se escapó, y yo iba
aguantando un cacho más atrás. Llegué a la subida de la “muerte”, el segundo y
solo. Había metido mucha tierra de por medio con el tercero. Llegué a meta bien
pero al ir a entrar en el prau que hay antes de la subida me cogieron el
tercero y el cuarto. Intenté agarrarme a ellos pero iban muy fuerte. Cada vez
que me acercaba aceleraban. Al cabo de un rato empecé a pelearme con el quinto.
Era bastante más grande que yo (unas 2 cabezas y un cuerpo y medio) pero estuve
peleando hasta el final cerrando huecos, acelerando en la curvas. Pero en la
última recta antes de meta, yo esprintando como loco (bueno, el también) me
pasó y llegó a la meta poco antes que yo. Al final quinto y con copa.
Al final me
desfondé aunque estaba contento porque había estado ahí y sé que puedo.
Este domingo
tocaba karate pero a lo grande, este domingo tocaba la final, de los Juegos
Escolares de Karate de Cantabria. Yo iba
clasificado en dos modalidades distintas, individual y por equipos.
Llegamos sobre
las nueve y veinte/cuarto a Soto de la Marina. Primero competían mis hermanas
hasta las diez y media que es cuando entraba en acción yo. Me llamaron de los
primeros a competir contra un conocido Iván Pardo (Escuela de karate de
Colindres), que resulta ser un componente del equipo.
Mientras
entrenaba el kata que iba hacer, el Bassai Dai, otro competidor se me cayó
encima de mi pie. No sé cómo pero se me hinchó al momento y se puso morado.
Entonces me llamaron a competir y como iba de aka salí el primero. Él hizo
Kanku Sho y me ganó. Me eliminaron pero fui a la repesca (para tercero). Me
tocó contra Alvaro Llorente (Noa) de aka y yo de ao. Hice Jion para dejar el
Enpi (mi mejor kata) para el final pero Alvaro me eliminó.
Luego como
nuestro contrincante no estaba en equipos pasamos a la final sin hacer kata.
Nos enfrentamos contra un equipo del Noa, en el que estaba también Alvaro
Llorente. Hicimos el Enpi y el bunkai y
ganamos 5-0.
Al final en
individual no conseguí nada pero por equipos ganamos una vez más.
Este sábado
(15 de marzo) se celebró la XVI Gala del Deporte de Colindres. Yo estaba
convocado por haber ganado los Juegos Escolares de Karate de Cantabria por
equipos con mis compañeros Iván Pardo y Martin Ruiz. Este año tampoco había
cena (creo que habrá que resignarse). Estaba sentado con el grupo de karate junto a la alfombra roja. Cuando nos llamaron
metieron la pata y nos dieron el titulo de campeones de España y campeones
regionales (me hizo gracia, pero estaría mejor que fuera verdad…). Después me
hice una foto con mi amigo Oscar Negrete y le animé para cuando vaya a batir el
“Record de la Hora”, que por supuesto iré a verle y a animarle a Tafalla.
Llego la tercera jornada, la más dura de
todas donde me jugaba si iba a la final o no. Era el domingo 2 en Liencres.
Llegamos de los primeros pero como llovía no salimos del coche, hasta que
empezaron a llegar más competidores. Nos cambiamos y fuimos a calentar para
empezar a competir.
En la primera vuelta estaba sólo, así que
salí con el Heian Godan de Aka (rojo). Mientras que no me equivocara ganaría
los tres puntos. Nada más acabar, me cambie rápido el cinturón a Ao (azul) para
competir porque ya me estaban llamando. No había entrenado el Jion en todo el día pero en arriesgue un poco
contra Guillermo García (Dojo Bambu), al que gané 3-0. Luego me tocó la que si
tenía que ganar para poder pasar a la final. Me tocaba con Brian Mendoza
del Gimnasio Mente con el que iba
empatado a puntos. Salí con mi mejor kata, el Enpi, de azul mi color favorito,
estaba nervioso y a la vez seguro, una cosa extraña. Hice el Enpi lo mejor
posible, lo que salió bien ya que volví a ganar 3-0. Ya estaba clasificado para
la final.
Poco más tarde vino el fotógrafo de El
Diario Montañes a preguntarme el nombre para publicarlo en “Deporte Base”.
Al final me tocaba por equipos con mis
compañeros Iván y Martin, aunque esto ya estaba decidido, íbamos a pasar a la
final si o si, perdiéramos o ganáramos. Pero queríamos seguir invictos. Además
nos tocaba contra un equipo de la Escuela Karate Colindres, un duelo de
hermanos (bueno, hermanas porque el otro equipo eran chicas). Hicimos el kata
Enpi y ganamos 3-0. Conseguí clasificarme para la final 2 veces (individual y
por equipos).