Constancia

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domingo, 4 de septiembre de 2016

Carrera de Btt de Mozares 2016 "Travesía Ribera del Trema"

Con mi amigo Adrián García

Y como es tradición, cada año vamos a Mozares, a disputar la carrera de Btt, “Travesía Rivera del Trema”. Es una carrera que pertenece al Circuito Provincial de Burgos, y aunque no le estoy corriendo, aquí quería correr.



Es un circuito precioso, con tramos muy diferentes entre ellos, desde un río (por el que pasábamos por dos sitios), el bosque (que era la zona técnica), pista, el “prau” (que para mí era la zona más dura, porque la hierba agarraba las ruedas y no avanzabas, y sobre todo, porque no había arboles), hasta subidas de hormigón.




Llegamos allí por la mañana, y como todos los años, hacía frio. Pero enseguida empezó a calentar, y subió la temperatura, demasiado para mi gusto. No fuimos a ver el circuito que hacíamos, porque entre que es muy largo, y que estaban los cruces preparados para los pequeños, nos quedamos tranquilamente viéndoles correr a estos.



Luego fuimos a calentar, ya que la salida es importante. Y nos fuimos a la salida. Era la categoría de 14 a 16 años, y corríamos varios amigos, Iván Carnero (compañero en el BigMatTeam), Ainhara Salas del CC Meruelo, Elena Barcenilla del CC Colindres y Jennifer Martínez que era su primera carrera.


Y después de pasar lista y prepararse, los organizadores dieron la salida. Iván, que es muy explosivo, salió el primero, y Erik Betanzos (Auto-Nervión, y el ganador de la anterior edición, metiéndome un minuto y medio, entrando yo tercero) detrás. Yo me quedé cortado detrás de dos corredores, pero enseguida conseguí salir y comenzar mi remontada. En poco tiempo ya había una fila hecha y yo me situaba en quinta posición, con Iván tirando todavía. Salimos de la pista y entramos ya en el bosque, y ya iba en cuarta posición. Erik se puso el primero, empezó a abrir gas y se marchó. Y se descompuso la fila. Y entonces empezó la mala suerte, cuando se me pasó el tornillo del sillín, y entonces se me bajó. Mientras daba pedales, me daba con las rodillas en el pecho casi. Pasé a Iván que se había quedado un poco, detrás del segundo. Y con la misma Iván se puso a rueda y después de presionar un poco al segundo, le pasé y fui a por el líder de la carrera.



En la zona técnica llegué a recortarle un montón pero en cuanto llegábamos a las rectas me metía mucho. Y no solo él, sino que también me cogió el tercer corredor, e incluso me adelantó. Pero yo no quería pasarme y me controlé, para poder acabar mejor la carrera, así que me puse a rueda y a hacer presión. Hasta que llegamos a la zona técnica, que fue donde ataqué yo. Y me escapé, y recorte al de delante, y al pasar el rio pillé mal una piedra, se me fue y tuve que echar pie a tierra (más bien al rio). Y sonó un ruido metálico. Y rápidamente salí del agua, y seguí avanzando hasta salir al tramo de “prau” y busque de donde vino el ruido y vi mi rueda delantera suelta. Pero no podía pararme, porque entonces se me iba el primero definitivamente y el tercero me cogía. 




Así que con la rueda suelta y con mucho cuidado con los baches bajé un poco el ritmo y no paré. Pasé otra vez el río, y muy nervioso seguí hasta llegar donde una zona estrecha, que daba a una subida y una bajada. Y con los huevos de corbata lo pasé, y llegué a la subida del cementerio, pero con el tercero soplándome en el cogote. Así que lo di todo ahí, y esprinté en la recta de antes de meta, donde entré en segunda posición, a 9 segundos del primero.



Y después de comer allí (por apuntarte te dan de comer), marchamos a Villarcayo a comer otra vez, y luego al río.




viernes, 26 de agosto de 2016

Vuelta al Besaya de Cadetes 2016


Y para poner la guinda a la temporada antes del ciclo cross, tocaba la I Vuelta al Besaya para cadetes. Después de correr la Txuma tenía muchísimas ganas de esta carrera, y la estuve preparando durante un mes.


Como en la anterior, nos fuimos de concentración, esta vez al Hotel Los Pasiegos de Hoznayo. Llegamos allí por la mañana, para comer directamente y luego ir a la carrera, que era a las seis en Los Corrales de Buelna.



Comimos menú de ciclista (el finde entero así que acabé de la pasta hasta las narices), y luego fuimos a instalarnos en las habitaciones donde descansamos hasta la carrera.




Llegamos a Los Corrales de Buelna, donde se celebraba la primera etapa, que en realidad era una CRE (contrarreloj por equipos), que en un principio era de 6 km y medio pero lo bajaron un km entero. La habíamos preparado bastante bien, entrenando en el velódromo de Torrelavega, todos en fila dando relevos, y por eso teníamos esperanzas de hacer una buena crono. No corríamos con cabra, botines, buzo como otros equipos, nosotros nos mandaron ir con nuestros cascos y equipaciones normales y nuestra bici. 2 de nosotros llevábamos acoples.


 Luego nos dejaron los cascos del equipo junior, el Disgarsa. Así que corríamos solo con casco, y no todos porque a otros dos no les entraba.


Así que fuimos a la salida de la crono, que se hacía en una plaza. Para la salida nos aguantaban unas chicas del pueblo, pero aunque eran guapas, hay que poner a alguien que sepa aguantar la bici. Y yo me caía y tuve que salir con el pie fuera.


Pero en cuanto dieron la salida, salimos como un tiro. Y en cuanto nos pusimos en fila, Tuti dijo por el pinganillo: Iván, fila hecha, full gas!!!! E Iván que era el que daba el primer relevo, empezó a darle caña. Fuimos pasando al relevo, hasta que llegamos a una curva totalmente cerrada donde se rompió la fila pero aguantamos tres (y cuenta el tiempo del tercero) así que sin esperar tiramos a tope. Llegamos a la zona ratonera donde había unas curvas muy cerradas para una crono pero aun así nos venía bien. Llegamos a tope a meta, marcando un tiempo de cinco minutos y 49 segundos. Aunque hicimos buena contrarreloj quedamos en el puesto 20º de 24º y el primer equipo (que fue el Bathco a pesar de que se cayeron dos corredores en la salida) nos metió treinta segundos.


Y después de eso, hicimos un tramo de la etapa del último día, y luego volvimos al hotel, donde nos duchamos, cenamos y después de una charla nos fuimos a dormir.


Al día siguiente nos levantamos pronto, desayunamos bastante bien y fuimos a hacer rodillo después de que nos limpiaran las bicis. Y después de un rato de rodillo bajamos a comer y a prepararnos para la carrera.
Llegamos pronto a Villacarriedo, pero no encontramos la salida. Y resultaba que no estaba montado todavía. Pero nos instalamos y esperamos. Fuimos a firmar y después a ver la salida de la carrera, que se estrechaba mucho y justo empezaba el premio de la montaña.


Luego fuimos a calentar y un cuarto de hora antes, estábamos con  casi todo el pelotón en la salida. Salimos neutralizados un poco y enseguida, tocaron el silbato. Pasé todo lo que pude para delante y así no quedarme atrás. Empezamos a subir y empezaron los ataques y todo el rollo pero yo iba a lo mío. Hubo una caída llegando casi arriba, que casi me pilla pero pude esquivar. Bajando íbamos todos descolocados pero enganche en un grupo que me metió en el grupito de cabeza. Y ahí aguanté escondido y comiendo hasta llegar a Sarón, que como iba delante y era la meta volante, me metí a rueda de uno que la iba a disputar y esprinté también.


Después me volví a esconder en el grupo, aunque salía a los ataques fuertes por si acaso pero aguanté ahí. En un cruce, los de la organización se colaron y nos mandaron a otro lado, y la cabeza del pelotón tuvo que parar y dar la vuelta. Yo me baje de la bici y eche a correr. Conseguí volver a cabeza del pelotón y esconderme hasta el premio de la montaña, donde me quedé nuevamente, aunque esta vez definitivamente. Me quedé solo bajando y no conseguía enganchar al grupo que tenía delante. Luego me cogió otro grupo, y tirando con ellos cogimos a otros y otros nos cogieron. Solo quedaban 10 km e íbamos dando relevos unos pocos, entre ellos el equipo Pindal, casi al completo, y unos pocos más entre los que yo me encontraba. Y no hay cosa que menos me guste que sea estar trabajando para alguien que me va a esprintar sin haber dado un relevo. Y hablé con un par de corredores del Pindal y nos apartamos. Y llegamos al sprint, y saltamos tan fuerte que entramos en el sprint del grupo que iba delante.


Después de eso, me enteré que solo habíamos acabado tres del equipo, Alberto, Isma y yo, porque Julio y Jorge se habían caído y el otro había petado.


Llegamos al hotel, nos duchamos, cenamos y a la cama que al día siguiente se presentaba dura.



El domingo quedamos a las siete para desayunar pero como no teníamos despertador, a las siete y cinco nuestro entrenador llamaba a la puerta y casi la tira abajo. Luego fuimos a desayunar, zumo de naranja, tortilla, arroz y yogur con Complex. Luego nos preparamos para correr, recogimos las habitaciones y nos marchamos dirección Arenas de Iguña.


Llegamos y cogimos sitio, en un patio. Allí nos sentamos hasta que nos fuimos al control de firmas, donde Paco “Micro” n0s iba presentando uno a uno. Luego cogimos las bicis y fuimos a ver como era el principio de la subida de Bostronizo, el puerto de 2ª categoría donde acababa la etapa.


Después fuimos a calentar y como el día anterior, todos un cuarto de hora antes en la salida para coger sitio. Y salimos todos juntos. Al poco de salir, teníamos un puerto, que contaba para premio de la montaña. Pensaba que no le conocía, pero según nos íbamos acercando me iba entrando miedo, porque me acordaba del Campeonato de Cantabria de CRI de junior, que pasaba por ahí, pero en sentido contrario.


Era muy pindio, y con unas “paellas” preciosas, y encima estaba todo el público a los dos lados de la carretera gritando y animando, y era la leche. Me quedé un poco porque se pegaban las ruedas al suelo y no había quien avanzara.


Llegué cortado al alto, y como la etapa anterior, me quedé solo bajando. Vi que venía un grupo por detrás y me dejé coger y empezamos a hacer relevos aprovechando un parón del grupo principal. 
Enganchamos gracias a que Pablo Gutiérrez (Efraín) pinchó y que un corredor de un equipo se quedó a meter a dos corredores que iban conmigo.


Luego me puse a comer y llegué a Los Corrales en el grupo. Aguanté bien a rueda todo el rato, bebiendo para llegar a Bostronizo bien. Dimos la vuelta por Jain, hasta el polígono de Barros, donde había una rotonda con grava, en la que casi la lio, menos mal que sé andar por arena. Cogimos otra vez la carretera a Arenas y me dio el flato por culpa de un gel, que me sentó mal. Pero seguí aguantando en el grupo, hasta que llegamos abajo del puerto. La gente estaba muy nerviosa. Yo deseé suerte a los dos compañeros que quedaban en carrera, y empezamos a subir. Sabía que se me iba a hacer larga, así que empecé tranquilo y fui aumentando según subíamos.

Llegó un momento que tenía dos grupos por delante, una curva cerrada y mucha gente, metí plato y adelanté a los dos grupos, y me metí en el tercero, donde iba mi compañero Jorge. Y entre los dos, dejamos el grupo atrás y llegamos al sprint.


Muy contento con el fin de semana, con las sensaciones, y con todo en general. El año que viene más y mejor!

domingo, 21 de agosto de 2016

Carrera de cadetes en Munguía (Vizcaya)

Y después de unos días fuera de combate por culpa de una gastroenteritis, por lo que no acudí a la carrera de Viveda de carretera, tocaba carrera en Mungia.

Me levanté pronto, y después de desayunar marché para el club, donde lo preparamos todo y nos dirigimos al País Vasco.



Una vez allí, cogimos las bicis y fuimos a dar una vuelta, pero nos perdimos (y menos mal porque en el rutometro ponía que el circuito era de cinco km y teníamos que dar 11 vueltas y al revés). Luego hicimos rodillo, y nos fuimos a la salida.

Salí atrás, pero rápidamente fui pasando por la derecha. Pero no me sentía “fino”. Llegamos a Gatika, que estaba nada más salir, donde se hacía el premio de la montaña y atacaron.

Me quedé cortado justo ahí. Llegué arriba dándolo todo para no quedarme. Bajando pillé un badén y mi botellín reventó y salió volando echando agua. Iba con Iván bajando a toda leche adelantando a mucha gente, hasta que llegamos al llano que puse mi ritmo, y a enganchar. 

 Pero tirando a tope (había momentos que rodaba a cincuenta por hora) y solo nos acercamos un poco. Seguí tirando y a mi grupo le cogió mi compañero de equipo Alberto, entonces empezamos los relevos y la segunda vuelta. Y fuimos a tope hasta que nos quedamos a 10 metros. Y cuando parecía que íbamos a enganchar, llegó un pequeño repecho, una subida de ritmo y los tres quedamos cortados otra vez.  Seguimos a ritmo pero el pelotón nos metió mucho y poco después de acabar la tercera vuelta, nos retiraron.


Y después de una tormenta viene la calma, a ver si después de esta mala racha puedo hacer una buena actuación en la Vuelta al Besaya.

viernes, 5 de agosto de 2016

Carrera de cadetes de Astillero 2016


Y seguimos preparando la Vuelta al Besaya. Y que mejor para entrenar que una carrera, así que como tocaba carrera en Astillero, allí nos presentamos.  Acabábamos de tener una semana un poco más suave, y después habíamos vuelto a la acción, a entrenar en condiciones para la challenge que será a finales de Agosto.



Llegamos a Astillero, y yo me encontraba mal. Me había levantado con dolor de tripa, como para la Txuma, pero ya me parecía que la carrera no me iba a salir igual. Pero me lo había tomado como un entrenamiento y tenía esperanzas de hacer algo, o aunque sea ayudar a mis compañeros.



Nos preparamos, fuimos a firmar y después a calentar, que no teníamos rodillos así que dimos unas vueltas por allí.


La carrera era la más suave en cuanto a recorrido, y había dos vueltas, la grande y la pequeña, que solo se diferenciaban por dos kilómetros, y el premio de la montaña, pero aun así con esto hacia 15 km de vuelta.
Salimos neutralizados un cacho, y muy rápidamente me puse por delante, de los primeros. Pero se quitó el coche, y me pegué a una rueda para aguantar los primeros arreones pero no iba nada bien. 


Cuando pararon me volví a meter en el pelotón, y me puse a ayudar a mis compañeros a pasar para delante en el grupo. Y a eso me dediqué la primera vuelta. Y al llegar a meta, que había un repecho bastante empinado me quedé un poco. Fui cogiendo gente y les iba poniendo a todos a mi rueda, porque había compañeros de mi equipo y fui a ayudarles y les metí en otro grupito. Y yo me quedé. Subí el premio de la montaña solo, y con otro corredor del Efrain nos retiraron de carrera en el km 22.





A pesar de esto, sigo motivado para la vuelta, así que a darlo todo.